El
director Ridley Scott entrega una nueva película
ambientada en las Cruzadas
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Estreno 6 de mayo.
La historia El director Ridley Scott es el maestro de la narración épica
cinematográfica, con un enfoque profundamente personal, como ha demostrado en
películas como "Gladiador" y "Blade Runner".
En "El reino de los cielos" ha elegido las Cruzadas -ese enfrentamiento entre
Oriente y Occidente que convulsionó el mundo a lo largo de 200 años- como marco
para contar la historia de un joven francés que descubre que su destino es ser
caballero, para experimentar después lo que ese honroso título significa
realmente.
Orlando Bloom interpreta a Balian, un herrero que ha perdido a su familia y casi
también su fe. Las guerras de religión que están asolando Tierra Santa le quedan
bastante lejos, aunque se vaya a ver inmerso en ese tremendo drama. Entre la
magnificencia y las intrigas del Jerusalén medieval se enamora, se convierte en
líder y al final usa todo su arrojo y su habilidad para defender la ciudad
frente a fuerzas enemigas muy superiores en número.
El destino llega a buscar a Balian en forma de gran caballero, Godofredo de
Ibelin (Liam Neeson), un cruzado que ha vuelto a su hogar en Francia por breve
tiempo tras luchar en Oriente. Dándose a conocer como el padre de Balian,
Godofredo le muestra el verdadero significado de la caballería y le lleva a un
viaje que cruza continentes hasta la legendaria Ciudad Santa.
En Jerusalén en ese momento -entre la Segunda y la Tercera Cruzada- existe una
frágil paz, resultado de los esfuerzos de su inteligente rey cristiano, Balduino
IV, ayudado por su consejero Tiberias (Jeremy Irons), y de la moderación militar
del legendario líder musulmán Saladino (Ghassan Massoud). Pero los días de
Balduino están contados, trazas de fanatismo, envidias, codicia y celos entre
los cruzados amenazan con hacer saltar la tregua por los aires.
La visión de la paz de Balduino -un Reino de los Cielos- es compartida por un
puñado de caballeros, entre los que se incluye Godofredo de Ibelin, quienes han
jurado defenderla con sus vidas y su honor. Cuando Godofredo entrega su espada a
su hijo, también le hace entrega de este sagrado juramento: proteger a los
indefensos, salvaguardar la paz y trabajar por la armonía entre las diferentes
religiones y culturas.
De la idea a la pantalla Trabajando con Scott, el guionista William Monahan ha adaptado un fascinante
episodio histórico sucedido poco antes de la Tercera Cruzada, cuando Jerusalén y
gran parte de Tierra Santa estaban controlados por los reyes europeos, atraídos
a las Cruzadas por el fervor religioso y la promesa de tierra y riquezas en un
reino exótico.
Ensalzado por su artística maestría visual, sus complejos héroes y su inagotable
atención al detalle, el director Ridley Scott ha recreado de forma memorable
distintos mundos en la pantalla, habiendo reinventado la ciencia ficción con "Alien,
el octavo pasajero" o reimaginando la antigua Roma en "Gladiador". Scott había
estado pensando en los mitos y creencias populares que rodean a los caballeros y
en todo lo que esas figuran personifican durante gran parte de las dos últimas
décadas.
"Siempre había querido hacer una película sobre caballeros y la época medieval,
sobre las Cruzadas en especial", dice Scott. El motivo era natural, dado la
clase de personajes que le interesan. El héroe arquetípico de Scott es el de un
hombre (o una mujer) común y corriente, aunque dotado de un talento natural, que
se ve inmerso en grandes acontecimientos.
Fue el guionista Monahan quien sugirió a Scott una historia que estuviera
centrada en el reino de Jerusalén durante los reinados de Balduino IV y Saladino,
y en un joven caballero que surgiera como su defensor. "El caballero representa
un ideal", explica Monahan, "y el periodo en el que más destaca ese ideal es en
el de las Cruzadas".
La sensibilidad y la agudeza del guión de Monahan, en manos de un cineasta tan
admirado como Ridley Scott, atrajeron a muchos de los grandes actores que
pueblan y dan vida a la película. "Es una época que guarda muchos paralelismos
con la nuestra: la forma en que los cristianos se relacionan con los musulmanes,
cómo se utilizan unos a otros, cuáles son en realidad sus motivos y proyectos
últimos", comenta el actor Jeremy Irons.
Scott insiste en que ha creado una película basada en la historia y no un
documental. En "El reino de los cielos" se utilizan los acontecimientos
históricos como un lienzo en el que dibujar un denso drama humano. "Hemos
elegido un momento histórico en el que se vive un estado de paz, algo que no
parecemos capaces de lograr actualmente" señala el director.
Monahan trabajó con fuentes directas, utilizando relatos de primera mano (en
traducción) de personas que presenciaron los hechos históricos, e intentando
evitar las interpretaciones sobrepuestas a lo largo de los siglos. En el curso
de su investigación descubrió que, en efecto, el rey Balduino y Saladino
lograron establecer entre sus respectivas sociedades una armisticio sin
precedentes, durante el cual las tres grandes religiones monoteístas se
practicaron libremente en Jerusalén.
El reparto del reino
"He vivido el sueño de todo niño", dice Orlando Bloom. "Un caballero,
sencillamente, consigue a la chica, consigue ser todo lo que debe ser. Balian es
un héroe a su pesar embarcado en una búsqueda. Y ése es el mejor tipo de héroe,
pienso yo".
Ridley Scott y Bloom habían trabajando anteriormente en "Black Hawk derribado".
"Orlando es una persona muy honesta y franca. También es muy bueno físicamente
sobre el terreno. Se tiró de un helicóptero por mí en Black Hawk derribado.
Puede hacer todo lo que le pida, pero creo que su honestidad y su sinceridad le
dan un punto característico de autenticidad en el papel de Balian", dice Scott.
"Para mí ha sido un enorme privilegio estar rodeado de este reparto y colaborar
tan estrechamente con Ridley", explica Bloom. "Ver cómo trabaja y crear algo con
él. Tiene esa sorprendente habilidad para fundir la historia con la idea que
tenemos en la sociedad moderna de lo queremos ver en una película. Yuxtapone la
política con la verdad, y si lo que buscas es la verdad, llegas realmente a la
clave de todo. Sus películas son un festín para la vista, pero también hacen que
te preguntes y te plantees cosas, buscando un sentido".
Eva Green fue elegida para encarnar a Sibylla porque la película necesitaba una
presencia femenina especialmente poderosa que destacara en este mundo casi
exclusivamente masculino. "Eva tiene poco más de veinte años, pero en espíritu
parece mucho mayor. Creo que es por su madurez", comenta Scott. "Tiene muy buena
capacidad de juicio y una intuición fantástica".
Muchas de las estrellas del reparto aceptaron interpretar papeles secundarios
por el guión del Monahan y la oportunidad de trabajar con Scott. Después de leer
el guión, Jeremy Irons, que trabajó en un anuncio dirigido por Scott hace dos
décadas, no cejó hasta hablar con el director. "Tenía todo lo que debe tener el
guión de una gran película de acción. Si vas a hacer una gran película, con
corazón y con un enorme potencial de que pasen grandes cosas, el director con el
que te gustaría trabajar es Ridley", comenta.
Scott insistió en que todos los papeles de musulmanes fueran interpretados por
actores musulmanes. Ghassan Massoud y Khaled el Nabawy, que encarnan a Saladino
y al fanático mullah, son grandes estrellas en el mundo árabe.
Desde el principio fue a Liam Neeson a quien Scott tuvo en mente para el papel
de Godofredo de Ibelin, el padre del protagonista. El papel que asumía en la
película se trasladó de forma natural a la pequeña sociedad formada por los
actores en las distintas localizaciones de España y Marruecos donde se rodó la
película.
Para recrear convincentemente el mundo medieval, Scott lo pobló con una enorme
variedad de extras. En una sola escena, en el palacio del rey Balduino, hay
mendigos, caballeros hospitalarios, caballeros del ejército de Jerusalén,
guardias, nobles, sacerdotes, monjes, la guardia personal del prohombre
musulmán, músicos, mullahs, clérigos y soldados sarracenos, servidores y
palafreneros.
Entre España y Marruecos
Dos países mediterráneos han proporcionado los exteriores de "El reino de los
cielos". Para la Francia del siglo XII, Scott y su diseñador de producción,
Arthur Max, eligieron España, y para la Tierra Santa, el reino de Marruecos.
Algunos de los interiores de Jerusalén se rodaron también en España.
Scott conoce bien ambos países, ya que rodó gran parte de "1942, La conquista
del paraíso" en España, y partes de "Gladiador" y toda "Black Hawk derribado" en
Marruecos. Esa experiencia le ayudó a elegir muchos de los exteriores que
contribuyen a tejer el tapiz visual de la película.
Scott y su equipo de rodaje formaban un grupo de 346 personas cuando comenzó la
producción en España. En Marruecos, 443 marroquíes se sumaron al equipo. En el
punto álgido, la producción utilizó entre 25.000 y 30.000 extras, cuyo número se
incrementó en ocasiones con la participación del Ejército marroquí.
El rodaje comenzó en el norte de España. España ha sido un crisol de religiones
y entre sus mayores monumentos se encuentran tanto mezquitas como iglesias. El
castillo de Loarre, que en la película es el baluarte de la familia de
Godofredo, es una de las fortalezas del siglo XII mejor conservadas de Europa.
A continuación, el equipo se trasladó a Segovia, la joya de las grandes ciudades
medievales españolas, para rodar una secuencia de emboscada. Después, la
producción se trasladó a Ávila, en cuya espléndida catedral románica del siglo
XII Scott rodó una ceremonia de coronación y una escena de una derrota
cristiana.
Seis horas hacia el sur, cerca de Córdoba, se encuentra el pequeño pueblo de
Palma del Río. En el centro del pueblo se alza el Palacio de los Portocarrero,
que aparece en la película en diversas formas: como patio en Ibelin, como la
baronía que hereda Balian, como el hospital en el que muere un héroe.
Luego vino Sevilla, que fue una de las grandes urbes de la España musulmana.
Scott eligió trasfondos andaluces para rendir homenaje al arte islámico en
algunos de los lugares en el que alcanzó su apogeo. Dos importantes edificios se
utilizaron para enriquecer visualmente la recreación del siglo XII: la Casa de
Pilatos y el Alcázar.
El Alcázar ha sido residencia de reyes durante mil años. En realidad es un
conjunto de palacios que constituyen uno de los ejemplos de arte islámico más
sobresalientes de todo el mundo. El mobiliario y los tapices están a la altura
de los de Versailles. Nada menos que la cuarta parte de los patios que componen
el Alcázar se utilizaron en la película, la mayoría para representar el palacio
del rey Balduino en Jerusalén.
Si España aportó los interiores, los exteriores de la película se rodaron
principalmente en Marruecos. Sus paisajes se abren de uno a otro horizonte,
puntuados por mesetas y agujas que recuerdan al Sudoeste de los Estados Unidos.
El equipo se instaló en Ouarzazate, conocida por ser la puerta del Sahara e
importante centro administrativo con 40.000 habitantes.
Ridley Scott (Director y productor)
Obtuvo su tercera nominación al Oscar y su segunda nominación a los Premios del
Gremio de Directores (DGA) en la categoría de Mejor director por su sorprendente
recreación de la batalla de Mogadiscio, Somalia, en "Black Hawk derribado", una
de las películas de mayor éxito de 2001.
El año anterior obtuvo su segunda nominación por "Gladiador", largometraje que
obtuvo cinco estatuillas de un total de doce nominaciones, incluyendo el Oscar a
la Mejor película, y reportándole a Scott nominaciones adicionales a los BAFTA y
el Directors Guild. El filme ganó también el Globo de Oro a la Mejor película,
además de consolidar la reputación de Scott como uno de los estilistas más
innovadores, versátiles y de mayor influencia de la industria.
Su más reciente estreno es la aclamada tragicomedia "Los impostores",
protagonizada por Nicolas Cage.
Nacido en South Shields, Northumberland, Inglaterra, Scott creció en Londres,
Cumbria, Gales y Alemania antes de regresar al noreste de Inglaterra para vivir
en Stockton-on-Tees. Destacó en diseño gráfico y pintura en el West Hartlepool
College of Art, puntos fuertes que le servirían posteriormente para dejar su
sello en el cine, y estudió en la Royal Academy of Art de Londres, donde hizo su
primera película.
Creó su propia compañía, RSA, que muy pronto se convertiría en una de las
productoras de mayor éxito en toda Europa y que posteriormente establecería
delegaciones en Nueva York y Los Ángeles. Scott dirigió más de 3.000 anuncios de
televisión.
Scott saltó de la producción publicitaria a las películas en 1978 con "Los
duelistas", una saga sobre las guerras napoleónicas que le reportó el Premio del
Jurado en Cannes. Su segundo filme, el impactante thriller de ciencia ficción "Alien,
el octavo pasajero", rompió todos los moldes del pasado presentado un futuro
amenazador, y obtuvo el Oscar a los Mejores efectos visuales.
La siguiente cinta de Scott, la obra maestra "Blade Runner", protagonizada por
Harrison Ford, es considerada todavía hoy en día un hito en la historia del cine
contemporáneo. Nominada al Oscar a la Mejor dirección artística y a los Mejores
efectos visuales, se convirtió en un clásico de culto y en la película más
reciente en ser incluida en los Archivos Nacionales de Cine de los Estados
Unidos.
Scott dirigiría posteriormente la fantasía "Legend", protagonizada por Tom
Cruise; el thriller urbano "La sombra del testigo", con Tom Berenger; y la
epopeya intercultural de gángsters "Black Rain", con Michael Douglas y Andy
García. En 1987 creó Percy Main Productions para desarrollar y producir
películas.
El primer proyecto de la compañía, que Scott dirigió, fue el de "Thelma y Louise",
un filme protagonizado por Susan Sarandon y Geena Davis. La película recibió
cinco nominaciones al Oscar, incluyendo la primera para Scott en la categoría de
Mejor director. En 1995, con su hermano Tony (también un exitoso realizador),
creó Scott Free Productions, que produjo varios filmes de éxito.
Scott es vicepresidente de Mill Film, una de las firmas de producción digital y
post-producción más importantes de Londres. Fundada en 1987, hace gala de haber
participado en los efectos visuales de películas como "Shakespeare in Love", "Babe,
el cerdito en la ciudad", "Como perros y gatos", "Harry Potter y la piedra
filosofal" y "Lara Croft: Tomb Raider", entre muchas otras.
Ficha técnica
Estados Unidos - 2005 Título original: Kingdom of Heaven Dirección: Ridley Scott Productor: Ridley Scott Guionista: William Monahan Fotografía: John Mathieson Dirección artística: Robert Cowper, John King y Marco Trentini Montaje: Dody Dorn Música: Stephen Barton y Harry Gregson-Williams
Ficha artística
Orlando Bloom (Balian of Ibelin), Eva Green (Sybilla), Liam Neeson (Godfrey of
Ibelin), Jeremy Irons (Tiberias), Marton Csokas (Guy de Lusignan), Eriq Ebouaney
(Firuz), Michael Fitzgerald (Humphrey), Brendan Gleeson (Reynald), Ghassan
Massoud (Saladin).